Propiedades del ácido glicólico

Perteneciente a la familia de los Alfa Hidroxiácidos (AHA), el ácido glicólico es un compuesto sumamente versátil que, gracias a sus propiedades, sirve para tratar diversos problemas de la piel, tales como manchas, arrugas o acné.
Es una molécula orgánica muy pequeña, consistente en dos átomos de carbono, cuatro de hidrógeno y tres de oxígeno. Su peso molecular es de 76.05 g/mol y es aproximadamente un 25% más denso que el agua. Es incoloro, inodoro y sólido a temperatura ambiente. Es altamente soluble en agua e incluso llega a absorberla del aire. Esta propiedad causa cristales de ácido glicólico si se lo deja expuesto al ambiente.

Entre sus propiedades más destacadas como producto de belleza se encuentran:

  • Ayuda a mantener la fortaleza del colágeno: Sus nutrientes y proteínas dan paso a que se generen nuevas células cutáneas.
  • Estimula la circulación de la sangre: Oxigena a las células y favorece su regeneración.
  • Propiedades hormonales: Brinda firmeza a la piel, eliminando las células muertas y reduciendo el tiempo de crecimiento de las nuevas.
  • Previene la congestión de toxinas.
  • Controla la producción de grasa: Su aplicación disminuye las impurezas del cutis.
  • Bactericida: El ácido glicólico neutraliza las bacterias indeseadas que producen manchas en la piel.
  • Elimina células muertas: Ayuda a desprender las finas escamas de células muertas. Este ‘micropeeling’ otorga a la piel del rostro una apariencia juvenil y lozana.
  • Desinflamatorio: Ayuda a calmar la piel irritada o dañada.

En síntesis, todas las propiedades del ácido glicólico lo han convertido en uno de los ingredientes predilectos de los productos de cosmética y dermoestética.